Comprendiendo el dolor
Desafortunadamente, muchas personas han escuchado teorías sobre los pacientes que sufren de dolor de cáncer sin tratar... e historias sobre lo que los medicamentos contra el dolor pueden hacer... y sobre personas cuyos doctores les dijeron que no había nada que hacer por su dolor... y de personas "tan medicadas" que no se podían comunicar, entre otras. Al igual que todas las historias similares, probablemente había algo de verdad en ellas, hace mucho tiempo, pero no en los últimos años, en que las técnicas y los medicamentos disponibles para tratar todos los aspectos del cáncer han avanzado tanto. Hoy en día, los pacientes pueden obtener un buen manejo para su dolor, y aumentar la calidad de sus vidas significativamente.
Aclarar estos mitos es útil, ya que muchas veces impiden que se busque un manejo del dolor que en realidad es excelente.
| El mito: | Si le ofrecen morfina para su dolor, significa que está muriendo. | |
| El hecho: | La morfina y otros medicamentos opioides se usan frecuentemente para el manejo del dolor en todas las etapas de la vida. | |
| El mito: | Si le ofrecen morfina para el dolor, y no está muy enfermo, esto significa que luego no habrá nada que hacer si el dolor empeora. | |
| El hecho: | Los medicamentos opioides, como la morfina, no tienen un límite en su dosis. Siempre se puede obtener más alivio del dolor con medicamentos opioides. | |
| El mito: | Los efectos secundarios de los medicamentos contra el dolor son peor que el dolor mismo. | |
| El hecho: | Los efectos secundarios de los medicamentos contra el dolor pueden ser bien controlados. | |
| El mito: | El cáncer siempre conlleva mucho dolor. | |
| El hecho: | Muchos pacientes de cáncer nunca experimentan ningún dolor causado por su cáncer. | |
| El mito: | Si pide medicamentos contra el dolor, sus doctores y enfermeras pensarán que usted es débil o un drogadicto. | |
| El hecho: | Su equipo de cuidados de la salud comprende todos los tipos de dolor relacionados al cáncer y a su tratamiento, y saben que usted tiene derecho a que su dolor sea aliviado. Ningún profesional competente del cuidado de la salud confunde su necesidad por un alivio del dolor con una adicción o un problema psicológico. | |
| El mito: | Para obtener un buen alivio del dolor hay que soportar muchas inyecciones. | |
| El hecho: | Hoy en día, la mayoría de medicamentos contra el dolor son orales, o sea, en forma de tabletas o cápsulas. Aunque algunas veces se usan inyecciones para ayudar a manejar el dolor, siempre que es posible se usan medicamentos orales. | |
| El mito: | Si usted dice que siente dolor, su tratamiento de cáncer podría ser menos agresivo o interrumpirse. | |
| El hecho: | El tratamiento del dolor del cáncer no tiene porque interferir con el tratamiento del cáncer. | |
| El mito: | Si su doctor dice que no se puede hacer nada para aliviar su dolor, simplemente tiene que aceptar este hecho y ajustarse. | |
| El hecho: | Siempre hay algo que se puede hacer contra el dolor del cáncer. No acepte que ningún profesional del cuidado de la salud le diga "no se puede hacer nada más". Busque ayuda inmediatamente de expertos en el manejo del dolor. |
Uno de los mitos más duraderos sobre el dolor, y un mito que sin duda alguna ha causado una gran cantidad innecesaria de sufrimiento, es que tomar medicamentos opioides como la morfina y otros convierten al paciente en un "drogadicto".
La realidad es muy diferente. Respetados expertos en los cuidados de la salud han realizado estudios que demuestran que las personas que toman opioides para el manejo del dolor no se convierten en drogadictos. Esto es también verdad para los niños y adolescentes que están tomando medicamentos contra el dolor.
Por definición, un drogadicto es una persona que necesita y usa una sustancia por razones no médicas. La motivación del adicto no es controlar el dolor, sino obtener placer de algún tipo. Las personas que toman medicamentos no se intoxican con éstos, y el único placer que sienten es el alivio del dolor y una mejora en la calidad de su vida.
Lo que las personas que toman medicamentos contra el dolor desarrollan se conoce como dependencia física, lo que significa que su cuerpo se ha adaptado al medicamento con el paso del tiempo, y que tomará algo de tiempo para que su cuerpo se reajuste a la falta del medicamento si ya no se necesita. Otros medicamentos, como los bloqueadores beta y los corticosteroides, para nombrar sólo algunos, también crean dependencia física, y requieren un periodo de tiempo en que se reduce la dosis gradualmente para reajustar el cuerpo si el medicamento ya no es necesario.
La dependencia física es normal y se espera cuando usted o su niño enfermo toman medicamentos opioides contra el dolor, y ya no se necesita el medicamento, su equipo de cuidados de la salud trabajará con usted para eliminar el medicamento gradualmente durante varios días o semanas. Esto previene los efectos secundarios y la incomodidad. La eliminación gradual permite al cuerpo reajustarse lentamente, sin incomodidad.
Algunas veces, las personas que toman medicamentos opioides desarrollan tolerancia, lo que quiere decir que en algunos casos, una dosis dada de un opioide ya no sea suficiente para aliviar el dolor. Los medicamentos opioides que no contienen NSAIDs (medicamentos antiinflamatorios no esteroides) u otros medicamentos no tienen límites máximos, o sea, una cantidad máxima más allá de la cual no se puede suministrar más medicamento. El desarrollar tolerancia no es un factor significativo en lograr un buen control del dolor. Y la tolerancia no tiene nada que ver con la "adicción". La tolerancia es algo usual y esperado en las personas que toman medicamentos opioides, y sólo significa que a medida que pase el tiempo, usted podría necesitar una dosis mayor del medicamento para obtener alivio del dolor, y esto es perfectamente aceptable.
Hay dos causas básicas del dolor en las personas que sufren de cáncer.
- El dolor relacionado al cáncer mismo.
Este tipo de dolor puede ser causado por la presión de un tumor en los órganos, nervios y huesos, o de vasos sanguíneos obstruidos que posiblemente causen problemas de circulación.
- El dolor nociceptivo es causado por daño a los tejidos, huesos, articulaciones y músculos del cuerpo.
- El dolor neuropático es causado por daño a los nervios.
- El dolor nociceptivo es causado por daño a los tejidos, huesos, articulaciones y músculos del cuerpo.
- El dolor relacionado por el tratamiento contra el cáncer.
Algunos aspectos del tratamiento del cáncer pueden causar dolor. Las causas más frecuentes son la cirugía, la quimioterapia y la radiación relacionadas con el cáncer. El dolor de estas tres causas puede ser tratado exitosamente.
- Dolor causado por cirugía. El dolor causado por la cirugía puede ocurrir inmediatamente después de ésta, un poco después o incluso meses o años luego. El dolor inmediatamente luego de la operación puede incluir incomodidad de la incisión y la cirugía, y puede durar durante varios días. A veces, luego de una cirugía (meses o hasta años después), los pacientes experimentan dolor causado por adhesiones (acumulaciones de tejido cicatrizante) que se forman en el área en que se realizó la cirugía. También, algunas personas experimentan dolor neuropático luego de una cirugía, cuando los nervios han sido dañados por la cirugía. Para leer más sobre el manejo del dolor luego de una cirugía, por favor vea El tratamiento del dolor: la cirugía.
- El dolor de la quimioterapia es causado por efectos secundarios como ulceraciones en la boca, neuropatía, diarrea, estreñimiento, y náuseas y vómitos. Haga clic en cualquiera de esas secciones para enterarse de cómo se maneja el dolor. El dolor y la incomodidad causados por los efectos secundarios pueden ser bien manejados mediante el trabajo conjunto de usted y su equipo de cuidados de la salud. Algunos de los dolores relacionados a la quimioterapia, especialmente la neuropatía, pueden persistir bastante después de que la quimioterapia termina.
La quimioterapia conlleva lo que muchos pacientes temen: las inyecciones. A esto se debe que a muchos pacientes, especialmente los que recibirán varios ciclos de quimioterapia, reciban un catéter (o línea central), un delgado tubo colocado en una vena importante, que permanece insertado tanto tiempo como sea necesario. Entre los tipos de catéter que se le podrían colocar se encuentra un catéter central insertado periféricamente (PICC, por sus siglas en inglés), un catéter de Hickman o un catéter Groshong. Una vez colocado (el procedimiento generalmente conlleva una cirugía sin internamiento), el catéter es la vía para tomar muestras de sangre, administrar la quimioterapia y suministrar los medicamentos, eliminando la necesidad de inyecciones para tales fines. Algunas veces, el catéter tiene que ser acoplado a un puerto, un pequeño disco plástico bajo la piel, que también puede ser usado durante todo el tiempo necesario. Los puertos requieren una única aguja para el acceso con el propósito de tomar sangre, o administrar infusiones o medicamentos. Tanto los puertos como los catéteres se colocan generalmente en una vena importante en el pecho, pero pueden colocarse en cualquier lugar que sea necesario.
- Los procedimientos realizados como parte del tratamiento pueden causar dolor. Entre estos se encuentran las aspiraciones de médula ósea, el tratamiento con láser, las punciones lumbares y las biopsias.
- Para ayudarlo a comprender cuáles sensaciones, incluyendo el dolor, son una parte esperada del procedimiento, pregúntele al proveedor de cuidados de la salud que realizará el procedimiento que le de una explicación de lo que sucederá en cada etapa. Comprender lo que va a suceder y lo que se espera lo puede ayudar a hacer que este proceso sea menos difícil de soportar.
- Si el sufrimiento o la incomodidad son parte esperada del procedimiento, no dude en solicitar una medicación previa, para que el procesamiento sea menos incómodo. Usted tiene todo el derecho a que su experiencia esté tan libre de dolor y estrés como sea posible. No es necesario que usted soporte más de lo estrictamente indispensable.
- Informe al doctor o enfermera si está tomando actualmente algún tipo de medicamento (incluyendo los que se compran sin receta) antes de iniciar cualquier procedimiento. Esa información tendrá un efecto en la selección del medicamento y la dosificación para el procedimiento.
- Si su dolor aumenta durante el procedimiento, tiene el derecho a solicitar más medicamentos para estar más cómodo.
- Si al enfrentarse a un procedimiento en particular se siente muy nervioso, puede solicitar un medicamento que lo ayude a relajarse antes de que se inicie.
- La anestesia local, la anestesia general y los medicamentos contra el dolor pueden ser administrados antes y después de los procedimientos según se necesite.
- Dolor causado por cirugía. El dolor causado por la cirugía puede ocurrir inmediatamente después de ésta, un poco después o incluso meses o años luego. El dolor inmediatamente luego de la operación puede incluir incomodidad de la incisión y la cirugía, y puede durar durante varios días. A veces, luego de una cirugía (meses o hasta años después), los pacientes experimentan dolor causado por adhesiones (acumulaciones de tejido cicatrizante) que se forman en el área en que se realizó la cirugía. También, algunas personas experimentan dolor neuropático luego de una cirugía, cuando los nervios han sido dañados por la cirugía. Para leer más sobre el manejo del dolor luego de una cirugía, por favor vea El tratamiento del dolor: la cirugía.
- La radioterapia también puede causar incomodidad, piel enrojecida e irritada, y a veces daños en los tejidos y los nervios. Su proveedor de cuidados de la salud puede recomendar cremas especiales para aliviar la irritación de la radiación, y usted no debe utilizar humectantes comunes o cremas para este propósito.
- La fatiga, si bien no es dolorosa, es otro efecto secundario común de la radiación. Vea la sección de fatiga para más información.
- Mientras dure su radioterapia, siempre evite exponerse al sol. La piel de las áreas irradiadas es muy sensible.
- La fatiga, si bien no es dolorosa, es otro efecto secundario común de la radiación. Vea la sección de fatiga para más información.
Su rol participativo en su cuidado. Algo que debe decirse tan frecuentemente como sea necesario: Si hay dolor, usted debe jugar un rol participativo con su equipo de cuidados de la salud para lograr el tratamiento más efectivo para usted, o su niño o familiar enfermo. Usted es quien mejor sabe lo que está sintiendo, y comunicarlo, con todos los detalles posibles, es su responsabilidad.
Tome un momento para considerar sus actitudes sobre el dolor, y cómo pueden afectar su habilidad de comunicarse bien con su equipo de cuidados de la salud. A continuación, algunos puntos de vista de los pacientes que pueden interferir con una comunicación clara con el equipo:
- ¿Asume usted que su equipo de cuidados de la salud sabe que usted tiene un dolor relacionado con su cáncer y su tratamiento, y que proveerán alivio si usted así lo requiere?
- ¿Tiene usted la tendencia de minimizar el dolor que siente porque siente temor de los efectos secundarios de los medicamentos más fuertes?
- ¿Se mantiene usted callado acerca de su dolor, porque no desea que piensan que usted es débil o que se queja demasiado?
- ¿Se preocupa usted de que los medicamentos para el dolor interferirán con su habilidad para pensar claramente y tomar decisiones sobre su cuidado?
- ¿Se preocupa usted de que sus medicamentos para el dolor interferirán demasiado con sus vidas, y que le causarán problemas en su hogar y trabajo?
- ¿Ha tomado usted medicamentos en el pasado que no fueron exitosos, y piensa que tal vez no funcionen para usted?
- ¿Tiene usted miedo de convertirse en un adicto a los medicamentos contra el dolor?
Estas son algunas de las barreras actitudinales que pueden surgir entre los pacientes y su equipo de cuidados de la salud. Todas esas actitudes interfieren con su tratamiento del dolor, y como resultado, interfieren con su calidad de vida.
Algunos de los dolores que usted experimenta pueden ser agudos, o sea, un dolor que comienza súbitamente, es muchas veces muy fuerte, y demanda su atención. El dolor agudo le dice "haz algo ahora" para buscar alivio. El dolor agudo maltrata el cuerpo, causando a veces un aumento en la presión y tensión muscular en todo el cuerpo. El dolor agudo demanda atención y alivio inmediato y agresivo.
El dolor crónico dura varios días, semanas o aún más, y se siente durante gran parte del tiempo. Puede ser ligero, moderado o severo. Si usted experimenta un dolor continuo durante varias horas o días, este dolor se puede considerar crónico. Si bien no siempre es posible eliminar el dolor crónico completamente, es completamente razonable esperar que sus proveedores de cuidados de la salud puedan disminuir la frecuencia e intensidad de su dolor crónico, para que pueda tener mayor control y calidad de vida.
Ya sea dolor agudo o crónico, describir su dolor (o el de su niño o ser querido) tan claramente como sea posible ayudará a su equipo de cuidados de la salud a tratarlo, ya que podrán determinar la causa y tomar las medidas apropiadas para aliviarlo.
Describiendo su dolor. Estos son algunos términos que pueden ayudarlo a hablar sobre el dolor que siente:
| dolorido | quemante | punzante | ||
| palpitante | eléctrico | aguijoneante | ||
| penetrante | pulsante | presionante | ||
| aplastante | sordo | hormigueante | ||
| agudo | ardiente | pesado | ||
| cortante | constante | espasmos | ||
| intermitente (que viene y se va) | ||||
La información clave que usted podría compartir con su equipo de cuidados de la salud cuando se reúnan, si siente dolor, incluye:
- ¿Dónde está localizado su dolor?
- ¿Qué sensación produce el dolor?
- ¿Con qué frecuencia ocurre el dolor y cuánto dura? (incluyendo la hora)
- En el peor momento, ¿qué tan fuerte es el dolor?
- Cuando el dolor comienza, ¿qué parece desencadenarlo?
- ¿Qué empeora el dolor?
- ¿Qué parece mejorar el dolor?
- Sus medicamentos actuales contra el dolor, ¿están funcionando? Si están funcionando, ¿qué tan bien funcionan?
- Sus medicamentos contra el dolor, ¿le causan algún efecto secundario, como estreñimiento o somnolencia?
- ¿Qué impacto tiene el dolor en su vida diaria? ¿Interfiere el dolor con sus actividades usuales? ¿al conducir? ¿al vestirse? ¿al trabajar? ¿al dormir? ¿al ejercitarse?
- ¿Cómo le afecta el dolor emocionalmente?
- ¿Cuáles cree que son las causas de su dolor?
Una nota especial: recuerde que el dolor se controla de la mejor y más fácil manera cuando se trata inmediatamente se inicie. La actitud de "esperar a ver si el dolor pasa" no ayuda de ninguna manera. Si siente dolor, infórmeselo a su equipo de cuidados de la salud inmediatamente para que puedan comenzar a tratarlo.
Escalas de evaluación del dolor. Algunas veces, los proveedores del cuidado de la salud le pedirán que use una sencilla escala de evaluación del dolor para comprender su dolor completamente. Estas escalas de evaluación incluyen:
- Una escala numérica que le pide indicar cuánto dolor siente mediante números del 0 al 10:
Ningún dolor El peor dolor
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
- Una escala categórica en que usted elige una de cuatro categorías para describir su dolor:
Ninguno(0) Ligero (1-3) Moderado (4-8) Severo (7-10)
- Una escala visual análoga es una línea sencilla, en que el extremo izquierdo quiere decir que no se siente dolor, y el extremo derecho que se siente el peor dolor que se pueda imaginar. Se le solicitará que marque en la línea donde ubicaría su dolor.
Ningún dolor________________________________________ El peor dolor
Cualquier escala que usted y su equipo de cuidados de la salud hayan elegido, la misma deberá ser empleada cada vez que se evalúe su dolor, para poder formar una apreciación clara de su dolor y su manejo.
Para ayudarlo a comunicar la información sobre su dolor, su equipo de cuidados de la salud puede solicitarle que lleve un "diario del dolor", un simple récord donde anota la hora, y qué tanto dolor siente, usualmente basado en una escala numérica del 0 al 10, donde el 0 representa que no siente ningún dolor y el 10 que siente mucho dolor, la actividad que estaba realizando cuando sintió el dolor, los medicamentos que toma, si toma alguno, en cada intervalo, qué tan bien funcionan los medicamentos para aliviar el dolor, y cualquier comentario. El método del diario es especialmente útil cuando usted comienza a tomar medicamentos contra el dolor regularmente.
Otras informaciones que su equipo de cuidados de la salud necesitarán para evaluar su dolor:
- Los nombres, la cantidad y la frecuencia (cuántas veces al día y qué cantidad cada vez) de todos los medicamentos que toma, incluyendo:
- los medicamentos recetados para su tratamiento de cáncer
- los medicamentos recetados para otras condiciones no relacionadas con el cáncer que usted podría tener
- los medicamentos para el dolor que no requieran receta
- los medicamentos de cualquier tipo que no requieran receta
- cualquier vitamina que tome
- cualquier preparado herbal que tome
El motivo de proveer toda esta información es asegurarse de que las demás sustancias que está consumiendo no causen interacciones con los medicamentos proveídos para tratar su cáncer. Los medicamentos, incluso los herbales, interactúan, y su equipo de cuidados de la salud puede trabajar en conjunto con usted para prevenir interacciones que puedan causar daño.
- Información sobre cualquier otra medida que tome para sentirse más cómodo, incluyendo el uso de calor, frío, masaje, imaginería, meditación y otros.
- Información sobre su historia médica. Esta es una parte importante para evaluar las causas posibles de su dolor. Incluya información sobre cualquier cirugía o procedimientos recientes, los medicamentos que haya recibido para éstos, y revise su historia médica anterior, incluyendo cirugías y condiciones crónicas como la artritis, el asma y la diabetes. Informe a su equipo si ha tenido alguna vez una reacción alérgica a cualquier medicamento o tratamiento, tales como picazón, ronchas, falta de respiración, respiración dificultada o lagrimeo.
- Otros detalles sobre su vida, tal como los mencionados a continuación. Por favor, debe comprender que su proveedor de cuidados de la salud no está siendo entrometido, sino que busca comprender cómo usted vive y qué posible impacto su estilo de vida puede estar teniendo sobre su dolor:
- Si se ejercita, ¿qué ejercicios hace? ¿Con qué frecuencia?
- Si consume alcohol, ¿cuánto alcohol consume por día?
- Si está trabajando durante el tratamiento, ¿requiere su trabajo que permanezca parado o que realice alguna otra actividad física significativa? Si es así, ¿cuál?
- ¿Hay algún aspecto de su vida que requiera que levante objetos pesados, tales como bolsas de alimentos, niños pequeños o mascotas?
- ¿Está durmiendo lo suficiente como para sentirse descansado? ¿Está el dolor interfiriendo con su cansancio?
- ¿Es usted alérgico a algún tipo de alimento? ¿Tiene usted alguna otra alergia que requiera que evite contacto o por la cual tome medicamentos regularmente?
- ¿Usa usted algún tipo de droga, talo como la marihuana, heroína, cocaína u otras? Esta información se mantendrá confidencial, pero la información es muy importante para su equipo de cuidados médicos, en términos de seleccionar los medicamentos y tratar su dolor de manera segura.
- Cualquier otro dato que su equipo necesite para tratar su dolor efectivamente.
- Si se ejercita, ¿qué ejercicios hace? ¿Con qué frecuencia?
- Su experiencia pasada con medicamentos contra el dolor.
- ¿Lo han medicado exitosamente contra el dolor en el pasado? ¿Qué utilizaron?
- ¿Hay algunos medicamentos contra el dolor que no hayan sido efectivos para tratarlo en el pasado? Informe a su equipo cuáles fueron.
- ¿Lo han medicado exitosamente contra el dolor en el pasado? ¿Qué utilizaron?
¿Está siendo su dolor evaluado apropiadamente?
Si bien las habilidades para manejar el dolor de los profesionales del cuidado de la salud han aumentado en los últimos años, y se ha concentrado una gran atención en la importancia de un manejo efectivo del dolor, aún es posible que algunos proveedores de cuidados de la salud no estén haciendo todo lo que podrían para evaluar y manejar el dolor. Algunas advertencias de que su dolor no está recibiendo suficiente atención incluyen:
- Nadie habla de su dolor a menos que usted lo mencione. En sus reuniones regulares con su equipo de cuidados de la salud, nadie le pregunta sobre sus niveles de dolor.
- Usted siente que su equipo de cuidados de la salud no le cree o comprende completamente cuando les habla de su dolor.
- Cuando le preguntan sobre su dolor, las preguntas son generales e incompletas. No se realiza una evaluación completa.
- Si los medicamentos contra el dolor que le dan no son efectivos, y le han dicho que no se puede hacer mucho más para aliviarlo. Si parece que hay poco interés en trabajar con usted para controlar su dolor.
- No recibe instrucciones detalladas sobre cómo manejar su dolor.
Estos pueden ser signos de que debe pedir asistencia adicional en el manejo de su dolor. La mayoría de hospitales puede proveer ayuda adicional. Algunos hospitales tienen un especialista en dolor en su personal, y usted debe solicitar una consulta con este individuo. Si en el centro que usted va no hay un especialista en el dolor, pida un referimiento para un experto en dolor en otro lugar. Haga lo que haga, no se "rinda" ni permita que su dolor continúe. Un manejo correcto y exitoso de su dolor, algo a lo que usted tiene derecho y que es posible, tendrá un impacto directo en cada aspecto de su vida.
Al primer lugar que debe acudir para que alivien su dolor es, por supuesto, su equipo de cuidados de la salud. Es probable que el hospital donde lo tratan cuente entre su personal con un experto o más del manejo del dolor del cáncer, y esta persona, junto con su oncólogo, debería ser su primera fuente de ayuda.
Sin embargo, si su dolor no es tratado correctamente; si continúa sintiendo dolor a pesar de los esfuerzos de su equipo inmediato de los cuidados de la salud; si no pueden proveerle un referimiento para un experto en el manejo del dolor del cáncer, o parecen no querer hacerlo; este es el momento de buscar ayuda externa.
Algunas sugerencias sobre cómo encontrar un experto en el manejo del dolor:
- Localice el hospital de entrenamiento más importante y/o el hospital afiliado a una escuela médica más cercano en su área. Casi todos los hospitales de entrenamiento tienen expertos en el dolor. Solicite a su médico que lo refiera a los expertos en manejo del dolor del hospital, y si su médico se muestra reacio a hacerlo, hoy en día muchas instituciones atienden a pacientes que se refieren a sí mismos. Si no existe un lugar como éste a su disponibilidad, su próxima opción será ponerse en contacto con el hospital más grande en las cercanías para que lo ayuden.
Cada vez más hospitales y otras facilidades de cuidados de la salud están estableciendo centros de dolor y de medicina paliativa. El cuidado paliativo es apropiado en cualquier etapa de una enfermedad, y los especialistas en este campo son expertos en el manejo del dolor y los síntomas, además de trabajar con asuntos emocionales, sociales y espirituales que los pacientes y sus familias experimentan cuando se enfrentan a una enfermedad seria.
Lo que usted debe de buscar en un hospital de entrenamiento se conoce usualmente como un centro multidisciplinario contra el dolor, que generalmente incluye cuidad para pacientes junto a un componente de investigación. Entre los expertos en estos centros se podrían encontrar médicos, terapistas físicos y ocupacionales, enfermeras especializadas en manejo del dolor, farmaceutas, psicólogos, trabajadores sociales y otros. Estas personas pueden trabajar juntas para ayudar a manejar el dolor del paciente de manera efectiva. Si es posible, busque un programa de cuidado de dolor o paliativo del cáncer, específicamente. Si está buscando ayuda para un niño, necesita informar al personal sobre este hecho cuando los llame.
- Localice una clínica del dolor multidisciplinaria en su área. Estas clínicas son similares a los centros multidisciplinarios del dolor, siendo la diferencia principal que no conducen investigaciones. La mayoría de estas clínicas están principalmente enfocadas en el dolor crónico de diferentes tipos, y puede que su énfasis incluya el dolor del cáncer o no. Las mejores clínicas del dolor incluyen a un número de médicos y otros expertos, que trabajan juntos para tratar el dolor. Antes de recibir tratamiento en este tipo lugar, haga preguntas para determinar la experiencia del personal en cuanto al dolor del cáncer; que la clínica tiene un amplio abanico de expertos; que la clínica trabaja con pacientes; cómo cooperan con usted y sus demás médicos, tales como su oncólogo; y si están disponibles en emergencias.
- Busque información de referimientos de agencias locales, tales como la American Cancer Society y sociedades médicas estatales y de condado.
- Póngase en contacto con su hospicio local. Los médicos y enfermeras de hospicio son expertos en el manejo de la salud, y lo pueden ayudar a localizar a un experto en el manejo del dolor del cáncer. Usted no necesita un referimiento de un médico o ser un paciente de hospicio para pedir información.
- El sitio Web de la American Pain Foundation, www.painfoundation.org, tiene mucha información para los consumidores sobre cómo encontrar especialistas del dolor confiables y competentes. Pueden ser contactados gratuitamente por teléfono, en el 1-888-615-PAIN (7246).
La carga financiera del cáncer puede ser pesada. Incluso con seguro de salud, hay un estrés económico considerable en los pacientes y sus familias, en la forma de las porciones de los gastos médicos que no son reembolsados por los aseguradores, el costo de los medicamentos, y el tiempo perdido en el trabajo, tanto para los pacientes como para los que los cuidan.
Las personas con cáncer que están sufriendo de dolor, el costo de los medicamentos podría representar el principal problema financiero. Si usted está teniendo problemas financieros, existen agencias, a nivel local, estatal y nacional, que pueden ayudarlo.
Obtener ayuda para medicamentos recetados
- Asistencia estatal. En un pequeño número de estados (Connecticut, Delaware, Illinois, Maryland, Michigan, Missouri, New Jersey, New York, Pennsylvania, Rhode Island, Maine y Vermont) existen programas especiales de asistencia farmacéutica que ofrecen ayuda para pagar los medicamentos. Cada estado tiene diferentes requerimientos de elegibilidad. Solicite ayuda al trabajador social de su área o a la agencia estatal de su comunidad con estos programas si vive en un estado que lo ofrece.
- Programas farmacéuticos. Muchos de los fabricantes de medicamentos del país tienen algún tipo de programa, muchas veces llamados "programas de ayuda a los pacientes", que proveen medicamentos para las personas que no pueden pagarlos de otra manera. Todos estos programas requieren que su médico solicite por usted, y las cantidades cubiertas varían. Los medicamentos cubiertos por estos programas se mencionan en el sitio Web de la Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (investigadores y fabricantes farmacéuticos de los Estados Unidos), www.phrma.org, y puede ponerse en contacto con la organización por teléfono en el 800-PMA-INFO (800-762-4636). Para acceder a este programa, consulte con su médico.
Un buen lugar para comenzar buscando información y ayuda es el trabajador social de oncología de su hospital. Esta persona puede proveerle información acerca de organizaciones en su área y cómo pueden ayudarlo. Además, puede que valga la pena hablar con la oficina financiera del hospital para discutir opciones de pago.
También hable con su médico y con su farmaceuta sobre la posibilidad de tomar medicamentos contra el dolor que sean menos costosos. El que esto se pueda hacer o no dependerá de su situación particular, pero vale la pena tener esta conversación.
Informe a su farmacia de que está tomando opioides, y los detalles sobre lo que necesitará. Algunas farmacias no expenden estos medicamentos regularmente, y al avisarles por adelantado se asegura de que sus medicamentos estarán disponibles a tiempo.
No deje de ponerse en contacto con su oficina de la American Cancer Society. Aunque la ACS no provee soporte financiero regularmente, si ofrecen una serie de programas que podrían serle útil, si es una persona de bajos recursos, para encontrar maneras de cubrir los costos de los medicamentos.
Otros tipos de agencias de voluntariado y grupos de servicio locales pueden serle útiles, además de las iglesias, sinagogas, mezquitas y otros centros religiosos de su área, entre las que se encuentran el Ejército de Salvación, Caridades Católicas y el Club de Leones. Hay otras agencias, busque en la sección de Páginas Amarillas para más información.
Investigue sobre posibles ayudas con su gobierno local. El departamento apropiado en su comunidad podría llamarse "Departamento de servicios sociales" o "Servicios de salud y humanos". En algunas comunidades, existen programas de ayuda general para ayudarlo con medicamentos recetados, gastos médicos, alimentación y vivienda. Por favor tenga en cuenta que generalmente estos servicios están disponibles sólo para las personas que no califican para ayuda bajo Medicaid u otros programas.
Programas nacionales del gobierno
- El Medicaid es un programa de seguro de salud federal y estatal que ofrece servicios a las personas que no pueden pagar por ellos. Lo que se ofrece varía de estado a estado, pero muchos estados cubren los costos de los medicamentos recetados. Busque en su directorio telefónico local para encontrar la oficina de Medicaid más cercana, o llame al 800-267-2323. También puede buscar en línea en www.cms.gov/Medicaid/ [Nota: en California, este programa es llamado Medical.]
- El Medicare es un programa federal de seguro de salud para las personas que tienen 65 o más años de edad, o personas de cualquier edad con ciertas discapacidades. El Medicare pagará generalmente los medicamentos que se administran en un hospital o en la oficina de un doctor, o como parte del beneficio de un hospicio, pero los medicamentos obtenidos fuera de estos lugares no son cubiertos. El Medicare puede cubrir otros tipos de tratamiento relacionados al dolor. Llame al 800-638-6833, o vaya a www.medicare.gov para más información.
- La Social Security Administration (administración de seguro social) es la organización gubernamental que provee la Seguridad Social y el Ingreso suplementario de seguridad. Para más información, llame gratuitamente al 1-800-772-1213; o visite el sitio Web
www.ssa.gov.
- Para enterarse sobre los beneficios de discapacidad disponibles en la Seguridad Social, vaya a: www.ssa.gov/dibplan
- Para los niños, existe el State Children's Health Insurance Program (SCHIP, Programa estatal de seguro de salud para niños), que ofrece seguro de salud gratuito o de bajo costo para los niños de padres con bajos salarios que no tienen suficiente cobertura de seguro. Al llamar al teléfono principal se le referirá a la oficina de su estado:
1-877-543-7669. O visite el sitio Web: www.insurekidsnow.gov.
- El Programa de Hill-Burton. Este programa provee fondos federales a aproximadamente 1,800 hospitales de todo el país, a cambio de lo cual los hospitales deben proveer tratamiento gratuito o de bajo costo a las personas que no tienen recursos para pagar. Llame al 1-800-638-0742 para ver si su hospital participa de este programa. O visite el sitio Web: www.hrsa.gov.
- Beneficios de salud para los veteranos. Los veteranos militares pueden recibir una variedad de beneficios de seguro y de cuidados médicos. Para más información, llame al 1-800-827-1000. Información en línea: www.va.gov.
- ¿Cuál piensa que es la causa de mi dolor/el dolor de mi niño/el dolor de mi ser querido?
- ¿Qué medicamentos piensa que necesitaré para mi dolor?
- ¿Por cuánto tiempo es probable que necesite estos medicamentos?
- ¿Cómo se administrarán mis medicamentos? ¿Oralmente? ¿Intravenoso? ¿De alguna otra manera?
- ¿Qué tan efectivo piensa que serán estos medicamentos en manejar mi dolor? ¿Qué haremos si los medicamentos no son muy efectivos? ¿Cuáles son los próximos pasos?
- ¿Es probable que estos medicamentos me causen estreñimiento? Si es así, ¿debo obtener instrucciones sobre cómo manejar el estreñimiento ahora, antes de comenzar los medicamentos?
- ¿Es posible que experimente algún otro efecto secundario por mis medicamentos contra el dolor? ¿Cómo se manejarán estos efectos secundarios?
- ¿Es posible que algunos de estos medicamentos me causen dependencia física? Si es así, ¿cómo eliminaremos mi dependencia física cuando ya no los necesite?
- Estos medicamentos, ¿me causarán somnolencia? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
- ¿Hay alguna terapia que no sea de medicamentos que deba intentar?
- ¿Qué información necesita que le provea para evaluar y manejar mi dolor apropiadamente? ¿Con qué frecuencia debo estar preparado para proveer esta información?
- ¿Usará usted alguna escala de evaluación del dolor?
- ¿Desea que lleve un diario del dolor?
- Si siento que el manejo del dolor que tengo no está funcionando, ¿me proveerá con un referimiento para expertos de manejo del dolor en el área?
- ¿Puede ayudarme a localizar programas de ayuda de compañías farmacéuticas para el pago de los medicamentos?
Visite la Guía de recursos de la NCCS para ver una lista de organizaciones, sitios Web y publicaciones con más informaciones sobre el dolor.
Haga clic aquí para obtener una lista de recursos.


