Malestares bucales (Mucositis)
Casi la mitad de los pacientes de cáncer en sesiones de quimioterapia y casi todos los que reciben radioterapia en la cabeza o el cuello experimentan ciertos malestares en la boca como un efecto secundario del tratamiento. Los agentes quimioterapéuticos actúan sobre las células de rápida renovación, como las del cáncer, pero también atacan otras células del cuerpo, incluyendo las que componen la mucosa bucal. La irradiación afecta también a estas delicadas células a la vez que actúa sobre el cáncer. La reacción del cuerpo a este tratamiento son la irritación e inflamación oral.
Esta dolencia puede variar desde leve (de fácil tratamiento y de cura rápida) a problemas más severos. Ninguna es agradable y podrían reducir la calidad de vida de las personas. Esa es la razón por la que debe de aplicarse tratamiento médico. Para minimizar este desagradable aspecto del tratamiento contra el cáncer existen tantos pasos preventivos como tratamientos, incluyendo un régimen de higiene bucal
Los signos de advertencia de la mucositis comienzan a aparecer generalmente a partir de una a dos semanas luego de aplicada la quimioterapia, y pueden incluir:
- Pequeñas llagas o ulceraciones en la boca, las encías y la lengua; las ulceraciones podrían ser rojizas y podrían tener un núcleo blanco
- Sensación de hormigueo y ardor en la boca
- Zonas blanquecinas dentro de la boca
- El interior de la boca está enrojecido, hinchado y brillante
- Sensibilidad atípica a los alimentos muy fríos o muy calientes
- Sequedad inusual de la boca
- Fiebre
Una excelente higiene oral aumentará la probabilidad de evitar la mucositis y en caso de que ocurra, reducirá el tiempo de curación. La mucositis puede ocurrir no obstante una excelente higiene, especialmente cuando se utilizan ciertos fármacos quimioterapéuticos. Para controlar la inflamación oral tome las medidas siguientes:
- Antes de empezar la quimioterapia o la irradiación, planifique un examen dental completo, informándole al dentista que usted estará sometiéndose a un tratamiento contra el cáncer. Dé tiempo a sanar de cualquier procedimiento; lo mejor es un mes.
- Antes de empezar cualquier tratamiento, debe hacerse un examen para determinar los conteos sanguíneos; es importante que este conteo sea adecuado para resistir cualquier proceso dental sin arriesgarse a una infección. Su dentista y su oncólogo deberán coordinar su cuidado dental, incluyendo la prescripción de antibióticos.
- En el transcurso de su tratamiento, si se precisa de trabajo dental adicional, el dentista y el oncólogo deberán coordinar detenidamente su cuidado, cerciorándose de que sus conteos sanguíneos sean suficientemente normales como para aplicar un tratamiento dental de forma segura. Además, si la quimioterapia se le está administrando por medio de un puerto (un catéter venoso central) deberá de tomarse un régimen especial de antibióticos antes del tratamiento dental; antes de proceder hable con su dentista y su oncólogo sobre esto.
- Antes de empezar cualquier tratamiento, debe hacerse un examen para determinar los conteos sanguíneos; es importante que este conteo sea adecuado para resistir cualquier proceso dental sin arriesgarse a una infección. Su dentista y su oncólogo deberán coordinar su cuidado dental, incluyendo la prescripción de antibióticos.
- Comience, en colaboración con su dentista, un programa diario de higiene oral. Este programa posiblemente incluirá lo siguiente:
- Cepíllese después de cada comida con un cepillo suave y una pasta dentrífica suave no abrasiva..
- No olvide cepillarse delicadamente la lengua, así como los dientes y las encías para reducir las posibilidades de una infección micótica.
- Cambie su cepillo de dientes frecuentemente, aproximadamente cada semana.
- Dispositivos especiales como el WaterPiks y los cepillos eléctricos podrían irritar más el tejido bucal y las encías.
- No olvide cepillarse delicadamente la lengua, así como los dientes y las encías para reducir las posibilidades de una infección micótica.
- Si su cepillo de dientes le causa dolor, considere utilizar un Toothette, un hisopo con punta de esponja que contiene un limpiador dental.
- Si le duelen o sangran las encías, busque el consejo de su dentista sobre un enjuague bucal antiinflamatorio, como Peridex.
- Use con cuidado el hilo dental en las noches.
- Si usa dentadura postiza, debe de limpiarla a fondo después de cada comida. Si es posible, evite utilizarla mientras duerme en las noches.
- Asegúrese de que su dentadura postiza le ajusta apropiadamente y sino, hágala reparar o sustitúyala. Una dentadura mal ajustada podría friccionar las encías y causar dolor adicional en una boca sensible.
- Si se le comunicó que su medicación quimioterapéutica es particularmente propensa a causar inflamación oral, comience a enjuagarse con una solución de agua salada o bicarbonato de soda después de cada cepillada.
- En general, los enjuagues bucales comerciales podrían agravar una boca lastimada, especialmente los que contienen alcohol. No los use.
- Cepíllese después de cada comida con un cepillo suave y una pasta dentrífica suave no abrasiva..
- Elija alimentos que calmen la irritación bucal:
- Evite los alimentos muy calientes; si su boca está sensible, trate de que la mayor parte de lo que come sea tibio o a temperatura ambiente.
- Algunas personas han encontrado que los alimentos fríos, como el hielo y las paletas heladas, alivian la boca inflamada, mientras que para otros resultan dolorosos. Inténtelo usted a ver qué tal le funciona.
- Los alimentos muy condimentados algunas veces agravan la irritación bucal.
- Evite el tabaco y el alcohol; ambos podrían irritar la boca ya inflamada.
- Las frutas cítricas y los tomates, igual que los alimentos salados, resultan desagradables para algunas personas afectadas con mucositis. Considere restringirlos en su dieta.
- En general, las bebidas carbonatadas, incluyendo el agua mineral, podrían irritar la boca sensible.
- Los alimentos de bordes agudos, como las galletas y las papas fritas, podrían resultar irritantes.
- Los alimentos suaves y blandos son en general la mejor opción para las personas con la boca irritada.
- Obtenga ayuda profesional: muchos hospitales y centros oncológicos cuentan con dietistas certificados que podrían ayudarle a elegir una dieta apropiada para el transcurso del tratamiento.
- Evite los alimentos muy calientes; si su boca está sensible, trate de que la mayor parte de lo que come sea tibio o a temperatura ambiente.
- Algunas personas desarrollan sequedad en la boca, especialmente aquellos que reciben irradiación a la cabeza y cuello. La radiación podría afectar las glándulas salivares, diminuyendo la humedad bucal y generando molestias para masticar, tragar y hasta para hablar. Tome medidas especiales para mantener la boca hidratada y más cómoda:
- Tome diariamente un mínimo de 8-10 vasos de líquidos sin carbonato.
- Prefiera alimentos suaves y húmedos, tales como pudín, helados, yogur y compotas de manzana.
- Los caramelos duros no irritantes (sin azúcar preferiblemente) podrían ayudar.
- Las paletas heladas y los cubitos de hielo podrían también proporcionar humedad.
- Si es necesario, la saliva artificial podría resultar útil. Esta se puede comprar sin receta en las farmacias.
- Hable con su dietista acerca de otros alimentos o técnicas que podrían ayudarle con la resequedad de su boca.
- Para algunos, la pilocarpina proporciona alivio. Pregúntele a su médico sobre esto.
- Tome diariamente un mínimo de 8-10 vasos de líquidos sin carbonato.
Si usted desarrolla mucositis, comuníquelo de inmediato a su equipo de atención médica. Ellos probablemente le examinarán la boca y harán las recomendaciones pertinentes a su afección para ayudarle a comer y beber cómodamente a la vez que le propician una curación rápida.
Además de los ya descritos pasos y medidas dietéticas para una buena higiene bucal, existen medicamentos analgésicos y protectores que se pueden utilizar a corto plazo para calmar el dolor. Éstos incluyen gel y ungüentos tales como xilocaína viscosa (en gel), películas de Zilactin y una variedad de agentes antimicóticos como la Nistatina. Existen enjuagues bucales especiales que combinan varios ingredientes que podrían resultar bastante útiles. Su equipo de atención médica le proporcionará los que más podrían ayudarle.
Aliviar el dolor es también importante. Si los analgésicos no recetados no son suficientes para lograr un buen control del dolor, su médico podría recetarle fármacos opioides. El alivio del dolor es un aspecto muy importante para controlar la irritación oral porque las molestias en la boca interferirán directamente con su habilidad y deseo de comer. En el tratamiento del cáncer, es vital una buena alimentación, así que no deje de cerciorarse de que está recibiendo medicamentos para el dolor que le ayuden a comer a gusto. Para más información, vea el Tratamiento del dolor.
Para el tratamiento de la inflamación oral su equipo de atención médica podría estar compuesto por un oncólogo, una enfermera, un clínico experto en manejo del dolor y un dietista certificado.
- ¿Es probable que mi tratamiento me cause mucositis?
- ¿Cuánto podría durarme la mucositis? ¿Aparecerá cada vez que me someta a un tratamiento de quimioterapia o radioterapia?
- ¿Cuáles medicamentos debo usar para el dolor y con qué frecuencia debo tomarlos?
- ¿Podría infectárseme la boca? ¿Cuáles son los indicios de infección y qué debería yo hacer si esto ocurre?
- ¿La ocurrencia de la mucositis interferirá con mi programa de tratamiento contra el cáncer?
- ¿Hay un dietista disponible que me pueda ayudar a escoger los alimentos apropiados?
- ¿Cómo debo manejar mi higiene bucal diariamente?
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