Fatiga

Sin lugar a dudas, la fatiga es el efecto secundario más común en los pacientes de cáncer, y para muchas personas es uno de los más estresantes y frustrantes. Un estudio llevado a cabo por la Fatigue Coalition, un grupo de supervivientes y expertos del cáncer, reveló que del 70 al 90 por ciento de los pacientes sienten fatiga. La fatiga relacionada con el cáncer, a diferencia de la fatiga "normal" que sienten las personas después de un trabajo duro, normalmente no se alivia con dormir o descansar. Esto podría afectar cada aspecto de su vida: las actividades diarias, la sensación de bienestar, la capacidad para descansar, el trabajo, el tiempo con sus amigos y familiares, la vida social y la capacidad para llevar el tratamiento. La fatiga afecta todos los aspectos de su vida, lo físico, lo mental y lo espiritual.

Pero hay noticias alentadoras: si bien las causas específicas de la fatiga relacionada con el cáncer están todavía siendo buscadas por lo investigadores, las comunidades de asistencia de salud y de supervivientes están ayudando a que la población con cáncer aprenda maneras eficaces para hacer frente a la fatiga. Hoy en día, ya no hay ninguna razón para que usted se mantenga en silencio con respecto a la fatiga. Usted no debe pensar que es un punto de poca importancia comparado a su tratamiento. Hable con su equipo de asistencia médica. Usted tiene todo el derecho de que su fatiga sea evaluada y tratada, y claramente es por su propio interés que así se haga. Controlar la fatiga es importante para su bienestar general, para su capacidad de sobrellevar el tratamiento y para su calidad de vida.

Entre los factores identificados como causantes de la fatiga están:

  • El cáncer de por sí, dado que algunos tumores compiten por los nutrientes del cuerpo
  • Conteo bajo en los componentes de la sangre, a menudo desencadenado por los medicamentos contra el cáncer
  • Cirugía
  • Problemas alimenticios
  • Problemas para dormir
  • Reducción de los niveles de actividad
  • La presencia de otros efectos secundarios, tales como dolor, infecciones, náuseas y vómitos, y anemia
  • Deficiencias en electrólitos claves en el cuerpo, como magnesio, potasio y sodio, generalmente causada por medicamentos relacionados con el cáncer
  • Radiación
  • Medicamentos para la inmunoterapia como interferón/interleucinas
  • Otras enfermedades no ligadas directamente al cáncer, tales como problemas en la tiroides
  • Factores emocionales como la ansiedad, la depresión y conflictos familiares podrían contribuir en la fatiga de algunas personas.


Síntomas

Estos son los síntomas generales más comunes de la fatiga, pero no todos los pacientes los experimentan todos:

  • Agotamiento aún después de haber dormido una noche completa
  • Un sentido general permanente de disminución en la energía
  • Dificultad para concentrarse, recordar y pensar con claridad
  • Irritabilidad y debilidad emocional
  • Desinterés general por la vida y por las cosas que anteriormente le importaban
  • Cansancio rápido al realizar una actividad
  • Una sensación de haber "perdido el contacto" consigo mismo, sintiendo que los recursos internos se han agotado
  • Dormir más horas de las usuales
  • Respiración entrecortada

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Prevención y tratamiento

Aunque no siempre es posible evitar la fatiga causada por el cáncer y su tratamiento, sí es posible que usted realice algunas acciones para manejar este efecto secundario:

  • El paso más importante a dar es informar al equipo de cuidados de la salud y trabajar con ellos para controlar su fatiga. Evite la tendencia de decir que se siente "bien" cuanto se le pregunte cómo está. Esto obra en su contra, ya que no permite que los que están intentando ayudarlo lo hagan. Su equipo de cuidados de la salud espera oír que usted está sufriendo de fatiga, y eso no les hará cambiar el plan de luchar contra su cáncer.

    • Nunca acepte que un asistente de salud le diga que no pueden "hacer nada" para aliviarle la fatiga. Insista en que su fatiga sea examinada y tratada.

  • Obtenga ayuda de amigos, de familiares, de organismos externos en las tareas diarias que consumen sus energías. Tareas como ir de compras a la tienda de comestibles, hacer recados, la limpieza, acompañarlo al consultorio del doctor, cocinar, todas podrían ser realizadas por otra persona si usted así lo elige. Si no tiene suficiente apoyo personal, reúnase con el trabajador social que trabaja con los pacientes de cáncer del centro en que le tratan y solicítele que le ayude a localizar grupos externos que le asistan.

    • Sólo realice tareas rutinarias que sean de su disfrute. Solicite que otros le ayuden haciendo lo demás.

  • Controle los otros efectos secundarios cooperando con su equipo de asistencia médica. Efectos secundarios como dolor, náuseas y vómitos, anemia, trastornos del sueño e infecciones contribuyen directamente con la fatiga. Asegúrese de que su equipo de asistencia médica trabaja con usted para controlar todos los síntomas y problemas, sean grandes o pequeños.

  • Una buena alimentación es muy importante para muchos aspectos del tratamiento del cáncer. Como lo dijo un experto en cuidados de salud, "¡coma para energizarse!" La gente que está tratándose del cáncer normalmente tiene necesidad adicional de proteínas y otros nutrientes. Prepare junto a un dietista especializado en el cuidado del cáncer un plan de alimentación que le ayude a aumentar los niveles de energía. Consumir muchos líquidos es también importante para su bienestar. Pida sugerencias también sobre esta parte.

  • Tómese el tiempo para analizar y entender la fatiga. Observe qué es lo que más le agota y cuánto tiempo puede realizar una actividad antes de cansarse. Entenderá el patrón de sus actividades diarias, lo cual le ayudará a planificar su día, incluyendo el tiempo de descanso que necesite, en vez de estar batallando constantemente contra la fatiga.

    • Pensar antes de actuar, en términos de planificar lo que hará cada día, podría ayudarle a ahorrar energías.

    • Si al tomar un descanso decide dormir una siesta, no pase de 20 a 30 minutos. Esto evita dormir en exceso durante el día, lo que puede llevar a no poder dormir durante la noche. Trate de no tomar siestas en horas avanzadas de la tarde para que eso no interfiera con el tiempo de dormir en la noche.

  • Plan de esparcimiento. Con nuestra prisa de hacer lo que debemos o lo que pensamos que debe hacerse, algunas veces no apartamos tiempo para las personas y actividades que nos gustan. Incorporar momentos agradables a su día le fortalecerá emocionalmente, le ayudará a mantener la perspectiva y le hará sentir que está "en el mundo" y no al margen de la vida.

  • Si es posible, evite los períodos largos de descansos en la cama. Los expertos en la materia dicen que lo períodos prolongados en la cama empeoran la fatiga en lugar de mejorarla.

  • Considere volverse un experto en materia de relajamiento. Técnicas como la meditación, la imaginería dirigida, y la terapia de relajamiento ayudan a que muchas personas logren una valiosa percepción de calma y bienestar.

  • Eduque a la personas le rodean acerca de la fatiga del cáncer. Eso les ayudará a comprender lo que usted está sintiendo. Hay testimonios de pacientes que nos cuentan que al decirles a la gente que se sienten agotados, reciben la respuesta "bueno, yo también estoy cansado". Sencillamente, las personas que no han experimentado la fatiga relacionada al cáncer, no entienden lo que es y puede que no comprendan lo que usted está sintiendo. Explíqueles que esta fatiga es diferente, que es una parte anticipada de su tratamiento y que como resultado, usted debe de planificar sus actividades de una forma diferente a cómo lo hacía anteriormente. La honestidad puede ayudar.

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Tratamiento

Como se explicó anteriormente, es importante que usted no vea la fatiga como un efecto secundario inevitable e intratable propia del cáncer. Aunque un cierto nivel de fatiga es normal y anticipado, la fatiga extenuante no es aceptable y su equipo de asistencia médica puede trabajar con usted en ese problema.

  • Evaluación. Su equipo de asistencia médica querrá evaluar su fatiga, quizás cada vez que le examinen, porque el mejor método de diseñar el tratamiento correcto es determinando las causas que la originan. Esa evaluación podría incluir:

    • Un examen físico

    • Evaluación de otros efectos secundarios y los tratamientos que se le está aplicando a cada uno.

    • Empleo de una "escala de fatiga" para calcular su nivel de fatiga de una manera más precisa que la simple conversación. Usted podría ayudar hablando sobre su fatiga en términos de cómo le afecta su día, qué tan severamente incide en sus actividades, su concentración, su trabajo, etc., y cómo le afecta emocionalmente.

    • Análisis de sangre

    • Chequeos metabólicos, tales como medir la función de la tiroides

  • Se podría requerir de medicamentos para tratar la fatiga. Entre lo medicamentos que más se usan, ya sea solos o combinados con otros están:

    • Fármacos que estimulan la producción de glóbulos rojos si está anémico, como son la epoetina-alfa (Procrit) y la darbepoetina alfa (Aranesp). Los glóbulos rojos son vitales para los niveles de energía. Muchos medicamentos para el cáncer y el cáncer mismo tienden a disminuir el conteo de glóbulos rojos en las personas que reciben terapias contra el cáncer.

    • Filgrastim (Neupogen) se emplea para aumentar el conteo de glóbulos blancos en algunos enfermos de cáncer y ayuda a evitar infecciones, las cuales, desde luego, contribuyen a la fatiga.

    • Para tratar la fatiga extrema se podría precisar de transfusiones de sangre y para algunos pacientes podría ser la mejor alternativa de tratamiento.

    • Los psicoestimulantes y antidepresivos, normalmente en dosis bajas, podrían ser una buena opción para algunos pacientes. Estos fármacos mejoran el ánimo, los niveles de energía y la perspectiva de la vida. Generalmente son administrados por un corto tiempo.

  • Suplementos alimenticios. Para algunos pacientes podría resultar útil el empleo de suplementos como el hierro y vitaminas seleccionadas, recomendados y supervisados por un médico.

  • Los ejercicios han ayudado a algunos pacientes a enfrentar la fatiga más efectivamente, mejorando el apetito, proporcionando más energía y una mejor calidad de vida. Por supuesto que las recomendaciones de ejercicios deben ser a la medida de cada paciente. Un fisioterapeuta que trabaje con enfermos de cáncer podría ayudar a determinar lo que es mejor para usted.

Es importante saber que para la mayoría de personas, la fatiga no desaparece en el momento que termina el tratamiento. Mientras que para muchas personas cada semana posterior al tratamiento presenta cada vez menos fatiga, es posible que para usted la fatiga continúe por algún tiempo después de finalizado su tratamiento. El tiempo dependerá de su tratamiento y de la recuperación general. Es recomendable no anticipar que este efecto secundario cesará rápidamente. Permítase tiempo para recobrar sus fuerzas. El equipo que le asiste puede hablar con usted acerca del tiempo requerido para una recuperación completa. Al pasar el tiempo manténgase en contacto con su equipo con respecto a los niveles de fatiga, de modo que ellos puedan evaluar periódicamente su estado de salud a partir de su fatiga y proporcionarle ayuda.

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Preguntas para su doctor

Para el tratamiento de la fatiga el equipo médico que le atiende podría estar compuesto por un oncólogo, una enfermera, un dietista certificado, un especialista en radiología y un fisioterapeuta.

  1. ¿Es probable que sienta fatiga durante mi tratamiento? ¿Cuáles factores podrían contribuir en mi fatiga?

  2. ¿Cómo se evaluará y monitoreará mi fatiga?

  3. ¿Qué tratamientos se podrían considerar para ayudarme a manejar la fatiga?

  4. ¿Cómo podríamos tratar los efectos secundarios que estoy experimentando, para ayudarme a reducir la fatiga?

  5. ¿Habrá un dietista disponible que me ayude a elaborar una dieta adecuada?

  6. Si se me recomendara ejercicios físicos, ¿habrá un fisioterapeuta disponible para ayudarme a desarrollar un plan?

  7. ¿Cuáles técnicas de relajamiento me recomienda usted para manejar la fatiga?

  8. ¿Cuánto podría durar mi fatiga una vez terminado el tratamiento?

  9. ¿Seguiré sintiendo fatiga mucho después del tratamiento? ¿Algún aspecto de mi tratamiento hará que esto ocurra?

  10. ¿Quién podría ayudarme para recibir asistencia de la comunidad en tareas que no puedo hacer por mí mismo?

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Recursos

Visite la Guía de recursos de la NCCS para ver una lista de organizaciones, sitios Web y publicaciones con más informaciones sobre la fatiga.

Haga clic aquí para ver un listado de recursos.volver al inicio

SURVIVOR PROFILES

Marian Malloy Blackman, 13-year breast cancer survivor

"This treatment summary and plan is concise and easy. It’s like having someone go through my medical record and extract all the most pertinent information and translate it into an easily readable packet."
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