Anemia
La anemia, causada cuando en la sangre no hay suficiente glóbulos rojos, ocurre en muchos pacientes durante el tratamiento. Algunos estimados afirman que cerca de la mitad de los pacientes de cáncer sufren de anemia en algún momento.
Las causas más comunes de anemia en personas con cáncer son:
- Pérdida de sangre
- Cuando se enfrentan a otras afecciones crónicas, como la artritis, enfermedades de los riñones, enfermedades del hígado o infecciones crónicas
- Infiltración de la médula con cáncer
La anemia se diagnostica generalmente a partir de un análisis de sangre, llamado conteo sanguíneo completo (CSC), que abarca tres medidas claves relacionadas con la anemia: el conteo de glóbulos rojos o hematíes, de hematocritos y de hemoglobina. Una reducción significativa en el número de una de estas medidas indicará que hay anemia.
La anemia requiere de un diagnóstico precoz y generalmente un tratamiento rápido. Aunque generalmente no representa un peligro vital, la anemia podría jugar un papel importante en la reducción de la calidad de vida de una persona con cáncer. La anemia es una causa principal de la fatiga relacionada con el cáncer o a su tratamiento, y la fatiga nos arrebata el entusiasmo y la energía que necesitamos para disfrutar la vida. Una anemia no tratada o tratada de manera deficiente podría tornar la vida estresante, agobiante y triste.
Síntomas
- Fatiga/agotamiento/falta de energía
- Respiración entrecortada
- Mareo, especialmente cuando se está sentado o de pie
- Palidez en las uñas, las palmas de las manos y la conjuntiva de los ojos
- Escalofríos
- Pulso rápido
- Dolores en el pecho
Normalmente, no es posible impedir la anemia durante el tratamiento contra el cáncer. La severidad de la anemia depende, en la mayoría de los casos, del tipo de cáncer que se esté tratando, de los medicamentos y la dosificación que se esté administrando y del estado general de la persona que está recibiendo el tratamiento. Las personas mayores en tratamiento contra el cáncer podrían ser los más vulnerables a la anemia.
No obstante, hay algunos detalles que podrían servir de ayuda:
- Si se está sintiendo fatigado, si la fatiga empeora o si su respiración se torna dificultosa, notifique inmediatamente a su equipo de asistencia de salud.
- Consuma alimentos ricos en hierro; esto provocará que su sistema produzca glóbulos rojos. Entre los alimentos abundantes en hierro están las carnes rojas y los vegetales de hojas verdes.
- Descanse mucho, especialmente recesos cortos durante el día.
- Hable con su equipo médico sobre la posibilidad de tomar algún suplemento alimenticio. No use suplementos sin antes consultar con ellos.
- Defienda a cabalidad su calidad de vida e insista en que se le atienda y le traten la anemia y la fatiga. Mientras lucha contra el cáncer usted tiene derecho a la mejor calidad de vida posible, y el cansancio propio de la anemia interferirá con ello. Cerciórese de que conoce el plazo de tiempo para que su tratamiento sea efectivo y si no siente mejoría, hable con el equipo médico que le atiende.
Para el tratamiento de la anemia el equipo de atención podría estar compuesto por un oncólogo, una enfermera y un dietista certificado.
- ¿Puedo hacer algo más para curar mi anemia?
- ¿Hay otras opciones para tratarme la anemia?
- ¿Se podría conseguir un experto de la nutrición que me ayude a seleccionar los mejores alimentos para atacar la anemia?
- ¿En cuánto tiempo surtirá efecto el tratamiento contra mi anemia?
- ¿En caso de que el método que estamos usando no sea efectivo, qué otras opciones tengo?
- ¿Causará la anemia algún tipo de atraso en mi tratamiento del cáncer?
- ¿Si mi seguro médico no paga mi tratamiento, qué otras opciones tengo para continuarlo?
Recursos
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